Líderes evangélicos piden investigación rigurosa en el caso de la Fundación Restaurando Vidas
domingo, 18 de octubre de 2026 · 3 min de lectura
La intervención del Ministerio Público y el CONANI en la comunidad de La Pared de Haina, donde fueron rescatados 14 menores vinculados a la Fundación Restaurando Vidas, ha conmovido a todo el país. Ante este doloroso caso, las organizaciones evangélicas piden una investigación rigurosa, independiente y transparente. Las autoridades describieron condiciones de maltrato, descuido y explotación, lo q
La intervención del Ministerio Público y el CONANI en la comunidad de La Pared de Haina, donde fueron rescatados 14 menores vinculados a la Fundación Restaurando Vidas, ha conmovido a todo el país. Ante este doloroso caso, las organizaciones evangélicas piden una investigación rigurosa, independiente y transparente.
Las autoridades describieron condiciones de maltrato, descuido y explotación, lo que llevó a la detención de Ángel Gabriel Capellán e Isaías Ramón Muñoz Rodríguez, imputados por trata de personas y abuso infantil.

La primera dama, Raquel Arbaje, confirmó un dato grave: la fundación había sido cerrada previamente por las autoridades, pero continuó operando sin autorización. Eso añade un componente de responsabilidad estatal en la supervisión y fiscalización de estos centros.
El caso ha generado inquietud especial en la comunidad de fe porque algunos medios presentaron al principal acusado como «pastor» vinculado a la comunidad evangélica. Las organizaciones cristianas han aclarado con firmeza que Capellán no es pastor en ejercicio y que no ha existido vinculación formal ni ministerial con la iglesia evangélica.
El CODUE y la Alianza Evangélica Dominicana solicitaron formalmente una investigación independiente, con razones claras:
- Evitar la estigmatización religiosa: el manejo mediático podría asociar injustamente a la iglesia evangélica con prácticas que rechaza de manera categórica.
- Aclarar la verdad: el acusado no pertenece al liderazgo pastoral; no se puede generalizar contra congregaciones que trabajan con responsabilidad.
- Responsabilidad compartida del Estado: pastores como Ezequiel Molina y Fidel Lorenzo recordaron que el Estado debe supervisar los centros que trabajan con menores.
- Justicia sin mediatización: que el proceso avance con rigor jurídico, sin presiones que distorsionen los hechos.
- Impulsar reformas legales, incluyendo la aprobación de la Ley de Trata y Tráfico de Personas.

La comunidad evangélica, que históricamente ha desarrollado programas de asistencia y educación para niños y familias vulnerables, advierte que este caso no debe convertirse en un precedente de desconfianza generalizada, sino en una oportunidad para fortalecer los mecanismos de control, la transparencia y los protocolos de protección a la niñez.
Como hermanos en la fe, oremos por los 14 menores rescatados, para que encuentren sanidad, un hogar seguro y el amor que todo niño merece. Y oremos también para que la justicia actúe con verdad, porque nuestros niños son el tesoro más preciado que Dios nos confió.
«Y el que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí.» — Mateo 18:5 (RVR1960)
Fuente: Evangélico Digital.
Etiquetas: Cristianos, Fe, Niñez, Sociedad
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